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INTRO
Con esta edición damos por iniciada la séptima temporada haciendo esto que dimos en llamar Proyecto LeKeM. Es raro porque, a pesar de manejar una amplia variedad de palabras, no logramos encontrar esa que nos defina por si sola…

Las notas seleccionadas son:
Siglas - Relaciones (des)Afortunadas - Anécdotas - Miss Celáneas - Ojo de Ciego - Personajes LKM - Mitos, Misterios y Leyendas - Grandes Autores - Express Atte XL - Precoz Supremacía - Efectos LKM - La Nota de Color.

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  _Contenidos [...]   _Premios ¡*!  
 
A continuación te vas a topar con las notas seleccionadas puntillosamente para dar por iniciado un nuevo año del sitio.

  Volvemos a obsequiar Entradas a Conciertos, a Obras Teatrales o Discos Compactos de diversos artistas y serán comunicados en Facebook, Twitter y por correo sólo con quienes alguna vez se hayan comunicado. No te quedes afuera, sigue a nuestro lado en este séptimo año de infortunios escritos.
 
    Si/glas    
   
Arranca una nueva temporada y no podría estar ausente esta magnífica sección que nos acompaña desde la primera aparición.
En esta oportunidad la Sigla es ETOSS y su verdadero significado es: "Entre Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios".
A continuación van ocho de nuestros ejemplos y esperamos por tu participación y saludo por el aniversario!

"Estimo Tomar Otras Sustancias Sanatorias", "Espero Torcer Opuestas Situaciones Sociales"
"Entrego Terrenos Ocultos Sin Sofisticaciones", "El Tambo Oscila entre Sudeste y Sudoeste"
"Empecemos Terminando Originales Soluciones Sonoras", "Estoy Teniendo Orificios Sobre el Suelo"
"Elijo Tus Ornamentales Saltos Sueltos", "Este Terreno Obliga a Ser Sigiloso"

Es tu turno de participar enviando una o más a proyectolekem@proyectolekem.com.ar

   
         
           
    Relaciones (des) Afortunadas:
Sentidos Intensamente Desarrollados
   
   


En un reciente pasado de calma y quietud campestre, se había hecho sentir de pronto, un olor a molesta interrupción en el ambiente.

- Me llamo Alba y soy tu cuidadora- le escupió lo más cerca que pudo del oído, como si en vez de ciego, el animal fuera sordo.
- Deberás obedecerme y llegaremos a ser grandes amigas- agregó después, insistiendo en el tono molestamente elevado y asustando aún más a su supuesta aprendiz, que todavía no se había recuperado de la primera presentación tan efusivamente chillona.

Sin visión desde aquel desafortunado accidente de la niñez, este animal había desarrollado intensamente el sentido de la audición y ni que decir del del olfato, por lo cual ya había podido adivinar que su bienestar se eclipsaba con apenas oir los primeros pasos de aquella atolondrada persona, a cientos de metros.
Tras las palabras de Alba, la cabra no dijo nada; no porque fuera también muda, sino porque era cabra.
Una cabra de montaña, lechera por excelencia, que por un pasado de tragedia había ido a parar al campo de don Silvano.
Tenía orejas cortas y rectas y unos cuernos muy atentos.  Odiaba el verano porque era muy sensible al calor por su color blanco, que no se llevaba muy bien con las radiaciones.
Ese verano, Alba  y sus hermanos habían aterrizado en el campo de su abuelo Silvano. El hombre era consciente de las pocas luces de su nieta, pero apostando a que ésta podía recibir una labor acorde a su supuesto momento evolutivo, le encomendó sin muchos prolegómenos, que se hiciera cargo de la cabra no vidente.

- Será tu responsabilidad, en vos confío.

Albita (tal era como su nombre se disminuía siempre) sintió que su abuelo la estaba condecorando con tal tarea, sin atinar siquiera a inmiscuirse en las odiosas comparaciones que podría haber generado el hecho de que a sus hermanos más pequeños les hubieran sido otorgados caballos de pura sangre. Ella pudo haber pensado tal vez que su abuelo habría captado algo especial, un destino entrelazado entre ambos seres. La blancura del pelo de la lechera hacía juego con "Alba", sumado a que la joven era cabra en el horóscopo chino.
Sea por eso o no, lo cierto es que prontamente, la elegida estrenó su rol.  Sacó de la cocina un palo de amasar, se enfundó en la capa de Robin de su hermano menor, y salió corriendo a poner sobre aviso a su protegida.

La amistad entre ambas nunca alcanzó un punto destacado, ya que nunca alcanzó siquiera un punto. Se estaba claramente frente al caso del aprendiz que supera al maestro.  Y mientras Albita le propinaba toda clase de órdenes de lo más controvertidas, apoyando el palo en el cuerno más atento del animal, la cabra que ahora se llamaba Esther con hache (nombre que su cuidadora le había otorgado con la pretensión de darle alto rango en su escala social), sólo se empacaba más y levantaba una de sus  patas traseras en señal de evidente descortesía.

Sin embargo cada fracaso era un desafío nuevo para la joven, quien en su propia ceguera intelectual, imaginaba a su abuelo orgulloso de ella.

Don Silvano, por su lado, sentado en el zaguán de la enorme casa intentando recuperar la circulación de los inflamados callos de sus pies, no hacía más que llevar su cabeza de lado a lado como quien se resigna a un asunto perdido de antemano, mientras seguía con la vista la silueta de Albita y su capa, correteando a los gritos tras la cabra Esther, quien a esa altura y con la sobredosis de agudas órdenes y contraórdenes,
ya estaba también quedándose sorda.

Pese a eso no paraba de agitar su blanco cuerpo salpicando a los tumbos, cocorita por los pastos, desafiando los invisibles y silenciosos peligros, en la paradójica tarea de liberarse de esa fatal sombra que le habían impuesto, ella que sólo había ansiado siempre la autentica sombra.
Algunos podrían no haber entendido bien porque la cabra Esther con hache, despreciaba tanto a su pretendida instructora.

Pero existía una poderosa razón, más allá de muchas otras, claro.  Su cuidadora no había dudado en comunicarle muy entusiasmada (porque repetía hasta el cansancio que entre ellas no debían existir secretos), que la colonización acababa con un destino de balcón en la gran ciudad, con la imponente vista de un piso 25, último dato éste que Esther con hache siempre entendió como una clara burla.

La idea de estar provista constantemente de leche de campo durante todo el año en la urbe, sólo podía caber en la imaginación quijotesca de la dueña del palo de amasar. Claro que Esther, empapada ya de las mañas de esos humanos, no podía descreer que don Silvano, consintiera a su nieta también en esa pretendida aventura.

Dos meses fueron los que el animal estuvo sometido a esta ultrajante seudo dominación.  Una tarde de aquel avanzado verano, después de correrla durante 45 minutos en el agobiante calor de ese ultimo febrero, Alba se había detenido, exhausta junto a un árbol,  a recuperar el aire.
Esther (con hache) tuvo que frenar de pronto también cuando recibió una llamarada de venganza que descendió de algún lugar y se instaló ahí, junto a ella, en ese preciso lugar y momento, y la llevó a retroceder hasta el árbol ocupado, hacerse un lugar en la sombra y sentarse sumisa, junto a su más íntimo enemiga…

Con la frente alta y creyendo ganada de pronto una batalla con la domada quietita a su lado, Alba se relajó por unos segundos y dejó el palo en el piso.

De pronto debió haberse agachado porque dejó de percibirse su mal aliento en la altura habitual.
Esther adivinó que estaba agarrando algo, que ella no sabía pero era la capa del ayudante de Batman que ya venía maltrecha e insistía en desatarse y caerse.  La idea perversa retumbó en su cabeza de nuevo pero esta vez con una intensidad inhabitual.

Era ese momento o nunca.  El tiempo que la humana dedicaba a cada cosa era siempre extremo, ya que era insistentemente torpe para todo.

Esto le permitió a Esther olerla detenidamente y tras presentir donde estaba su definido objetivo, calcular distancias, medir fuerzas, tiempos y velocidades, estuvo en condición exacta de encajarle una reverenda patada, tan pero tan bien acertada, que a la improvisada cuidadora se le acabaron para siempre las ganas de domesticar cabras con aparentes recursos limitados.
Albita nunca soplo las 29 velitas, Esther la dejó sin aliento.

Nadie supo muy bien que fue de aquella cabra no vidente, después de que ese día se viera obligada a huir de los campos de Don Silvano, emprendiendo un camino buscando sostener esa merecida libertad.

Pasados unos meses, un campesino relató haber visto una cabra brincando por la vieja ruta 58.
- Parecía estar muy bien, con un andar despreocupado aunque un poco errante y circulaba camino al norte, cuando de pronto le cayó un rayo encima…-

No pudo confirmarse nunca que se trataba de Esther, pero aseguran quienes la vieron tirada, que el animal, en su convalecencia, sonreía.

(por Drica MP)

   
         
           
    Anécdotas: Díaz de Pesca (extraida de Edición 1)    
   

 


El Chevrolet 400 modelo 78’ de Darío estaba impecable.

Ninguna puerta tenía picaporte, no porque el auto estuviese tuneado o algo semejante, sino porque el gordo -hinchado las pelotas de que se trabaran todo el tiempo- los había arrancado de cuajo.

Los vidrios de las ventanillas estaban convenientemente trabados a medio bajar con destornilladores oxidados, de modo que resultaba más fácil arrojar al exterior los envases, las latas y los puchos.

No obstante, una capa importante de colillas recubría las alfombras (siempre había algún vago distraído y/o ido a bordo). Los espejos laterales habían perecido a lo largo de numerosos enfrentamientos callejeros, reemplazados por esos rayones profundos que tanto enorgullecían al gordo; heridas de guerra, los llamaba.

El retrovisor del interior, por su parte, estaba empapelado con almanaques de bolsillo que exhibían voluptuosas bellezas al desnudo (un deleite para el ojo). La barra había apodado al móvil “Gonzalito”, en honor a aquel sonidista de Feliz Domingo al que Soldán siempre le pedía: "-Gonzalito, la cinta-".

Ocurre que el Chevrolet de Darío Díaz -el gordo para los íntimos- tenía las cintas de freno originales o, mejor dicho, lo que quedaba de ellas. De allí que con frecuencia, mientras el gordo bombeaba sobre el pedal del freno tratando de detener al bólido, todos repetíamos en gritos suplicantes las consagradas palabras de Don Silvio: “-Gonzalito, la cinta!!!-“. En sí, no había nada en Gonzalito que no fuese original, nada se le había agregado; lo poco que le quedaba, lo traía de fábrica.

Jamás había pisado un taller mecánico; jamás se le había hecho mantenimiento alguno; tanto así que para conducirlo más que tener registro, era necesario haberse aplicado la antitetánica. Como fuese, nos llevaba y nos traía a todas partes. Además, era el centro de reunión; siempre pactábamos encontrarnos en donde estuviese estacionado Gonzalito. Claro que las opciones no eran muchas: Si no estaba en el Quitapenas frente a la estación, seguro se lo hallaba en la famosa casa de citas del puente de Ciudadela. En caso de que esas dos fallaran, sólo quedaba que el gordo estuviese durmiendo en la casa y para allá había que encaminarse.

Aquel domingo, como había elecciones, teníamos acordado irnos de pezca después de votar. Una tía del negro Lavié tenía campo en Zárate, así que contábamos con lugar para instalar la carpa de campaña que el mufa tocatelizquierdo Milani se había afanado de Campo de Mayo, durante su estadía como colimba.

El gordo llevaba un par de mojarreras y los demás podíamos cargarnos con todo lo que nuestros jóvenes cuerpos tolerasen (vodka, tequila, tinto, etc.). Promediábamos por entonces los cincuenta años y los cien litros de etílico, contando sólo las graduaciones alcohólicas de cada bebida.

El año pasado, cuando asistimos al entierro del gordo, mientras arrojaban en el foso la patente de Gonzalito junto con el ataúd, aún nos reíamos al recordar aquella imagen del tripa Cacciatore volcado sobre la baranda del Zárate Brazo Largo, suplicándole a la madre naturaleza entre cada exhalación de vómito, que recompensara con peces su contribución al río, en tanto que de fondo, el resto de nosotros se esforzaba por lograr que las líneas de las mojarreras rozaran –al menos- las aguas del Paraná que corrían vertiginosas unos treinta metros bajo el puente... Aunque desde el día en que el gordo se nos sumó con Gonzalito, estamos de nuevo juntos, es una lástima que ninguno haya traído al cielo de los borrachos un par de mojarreras…
(por Miguel Ángel).

   
         
           
    Miss Celáneas: Cierta Ingerencia Ajena    
   


Tenía toda la razón del mundo mi madre cuando me sugería no enamorarme de un hombre al que no lo sensibilice la posibilidad de cierta ingerencia ajena a lo terrenal proveniente del zodíaco.

Ella cometió ese error y yo soy la hermosa consecuencia de ello, ¿verdad?

Igualmente, una se va volviendo cada vez más tonta ante una mirada galante, un guiño o un gesto seductor, de esos que suelen emplear los hombres para llevarnos a ese objetivo horizontal y de cuatro patas, que no es una mesa precisamente.

A lo largo de mi basta vida amorosa he intentado entreverarme con hombres que, generalmente tengan algo referido a su signo.

Primero salí con un geminiano que no paró de gemir hasta que lo dejé, harta de su poco íntima sonoridad.

Mi segundo gran amor fue León, nacido en la ciudad de Nueva León y bajo el signo homónimo.
Pero el colmo fue con Ricardo, nacido bajo el signo de libra que con su eterno equilibrio, hizo intolerable la relación.

De todas maneras, el trago más amargo fue el tener que sepultar a Julio, nacido en dicho mes y bajo el signo de cáncer.

No quise averiguar de qué murió, aunque lo intuyo…


(por Elmer Jane)

   
         
           
    Ojo de Ciego: Purpurina de la púrpura misión    
   


Puede que los recursos hayan disminuido, pero se sabe que la satisfacción estará pronta a llegar.
Se supone dificultoso lograr arriesgar desde dónde, pero ese es un tema irrelevante en estos momentos.

Ahora lo que urge es determinar lo prioritario y eso es lo que más te amedrenta, aunque no consiga detener tu andar.

Ha llegado ese momento en donde te resulta idéntico llegar ileso o destrozado, y eso puede que te sea ventajoso, o no.

En más de una ocasión has optado por tranquilizar sistemáticamente el ambiente,
aún sabiendo que eso no conduce a nada. Y si lo tangible se desintegra, ¿a dónde irás a parar con todo ese equipaje mal habido?

Puede que eso te haga desistir o no, sólo tu alma desvencijada podrá saberlo.
Mucho se ha dicho y se seguirá diciendo acerca de tu compulsivo bienestar fingido, aunque es notorio que ya no saludas a quienes te denostaron tan fuertemente en el pasado.
La víspera siempre llega antes de tiempo, no? A que no arrimas nuevos pareceres elocuentes a la fuente del menor mentor?
Vamos, responde eso antes de que ya sea tarde…


(por Elbio Swin)

   
         
           
    Personajes LKM: Alcira    
   


Alcira es dueña de una ternura tremenda y de una fortuna económica incontable, como para formar parte de este número aniversario.
A pesar de tener muchos años y no decirlo, nunca tuvo la estabilidad emocional o sentimental como para formalizar y trascender la media docena de salidas. Entonces sus amoríos nunca traspasaron un cambio estacionario.
Entre sus variados pseudónimos hay uno que la pinta de cuerpo entero y es Crisal, por su imposibilidad de sazonar los alimentos por sus propios medios.
Es ferviente amante de los juegos de mesa aunque, para llevar la contraria, los juega en el suelo o debajo de la misma.
No se le conocen amigas, mucho menos amigos y suele pasearse por las calles de su barrio con un lazo simulando llevar una mascota, aunque se desconoce del tipo de animal que se trata.
Le gusta tomar sol y para eso ha diseñado un sistema para seguirlo y que le permite tomarlo durante las 24 horas.
Su diminuta silueta y su desagradable aspecto la convierten en una mujer despreciable e insignificante.
Pero muy a pesar de esto y por sugerencias ajenas al sitio, la hemos seleccionado para ser parte de este número 85. Salud, Crisal!

(por Henry 303)

   
         
         
    Mitos, Misterios y Leyendas:
El Castillo Intermitente
   
   


Creer o reventar, esa es la elección de quienes lean esta nota que, como tiene final es abierto,
te invita a participar y esperamos lo hagas… (por Antropólogo Ervago)


Esta Leyenda nace en la ciudad estadounidense de Oklahoma, allá por los comienzos del siglo XVI y su primer protagonista es el príncipe Tobías.
Según pudimos comprobar luego de analizar las diversas documentaciones, este presunto hijo del rey no era tal.
Se rumoreaba entonces en la prensa especializada que su verdadero progenitor era el bufón que llevaba por nombre Fiñón Pijo.
Pero estos son sólo detalles, ya que no es lo que en verdad hace a la leyenda.
Resulta que la morada del rey tenía la particularidad de aparecer y desaparecer, sin ninguna aparante razón.
La gente de época, no toleraba los hechos carentes de explicaciones creíbles, entonces comenzó a conjeturar sin miramientos.
Lo primero que se pensó es que su rotación obedecía a un tema netamente impositivo, y de evasión, pero esto fue desestimado,
luego de que el buffete de contadores presentara el balance en tiempo y forma.
Más tarde se creyó que su constante peregrinar dependía de los descuentos rotativos que se presentaban en los diversos lugares.
Pero la última y quizás la más cercana a la realidad era que El Castillo poseía ruedas y se desplazaba, de acuerdo al antojo de la reina.
Y se cree que ella seleccionaba el destino, a solas con Fiñón….

   
         
           
    Grandes Autores Anónimos… (extraida Edición 18)    
   


El mundo de las escrituras es inmenso y hoy te acercamos una de aquellas escritoras que no fuera tenidas en cuenta en su momento.
(por Beagle)

Isabel Villarica (Praia-Cabo Verde 1896)
No son muchas las oportunidades que tenemos los seres humanos de leer alquimia pura. Si, alquimia pura. La transformación de la esencia mediante la magia, a través de la palabra. Eso produjo en su obra Isabel. Huérfana de padre y madre a la corta edad de 5 años, Isabel se crió con dos hermanos mayores, Ozcar y Lucio. Ambos cuidaron de ella hasta que la fatalidad golpeó nuevamente (y no sería la última vez) en la vida de los Villarrica. Ozcar, el mayor de los hermanos, se ahogaría con la espina de una merluza en un restaurante céntrico.

Este hecho golpeó el espíritu de Isabel, transformándola en una niña retraída y callada. Terminó sus estudios en el Normal Nº 8, con excelentes calificaciones. Sin embargo, su futuro estaría predestinado por las fatalidades. En el verano de 1916, su hermano Lucio apareció muerto en un baldío del vecindario en donde vivía junto a Isabel. Las pericias demostrarían tiempo más tarde que había mantenido sexo con un perro gran danés, propiedad del intendente de la ciudad, y con quien Lucio mantenía un romance oculto.

La homosexualidad del único familiar que le quedaba hasta ese entonces a Isabel, marcaría su elección. Tanto llanto, tanta desgracia, solo podría apagarse con las letras. Es así como llegó en 1920, al taller literario de Cezar Coelho Da Silva Morrado Fernándes, más conocido como Lule. Lule era uno de los escritores más prominentes de todo Cabo Verde, y contaba entre sus logros, el premio 7 Días, la mención especial de la Embajada de Turquía para nuevos valores, y el Dragón Dorado entregado por la Asociación de Cartoneros de Praia.
Isabel encontró en este maestro su aliado más íntimo. Porque no solo fue su maestro, sino que también al poco tiempo se transformó en su esposo. De su mano, Isabel produjo las páginas más hermosas de la literatura africana. Acaso de esos años de amor y entrega desenfrenada podamos recordar “Sus ojos”, “Dejala un poco abierta” o “Mientras vaya para adelante, está todo bien”. Nunca fueron ricos, pero tampoco padecieron penurias. Tampoco pudieron tener hijos, ya que Lule poseía una enfermedad que le impedía la producción de esperma.


Pero de todos modos, la felicidad era tan grande que no lo necesitaron, se sabe, nada es para siempre… En 1955, y con casi 80 años, Lule muere en un confuso episodio en un hotel alojamiento en las afueras de París. Había viajado con su agente de prensa, una joven y hermosa sueca, para recibir un premio que le sería entregado por el Príncipe Rainiero. Al conocer la noticia, Isabel entró en una profunda crisis de la cual pudo salir casi treinta años más tarde, cuando en 1982 publica con 86 años sus memorias: “Yo, Isabel”. Dueña de una inmensa fortuna amasada con la venta de sus libros a todo el mundo, realiza una presentación por varios países de Europa, América y África.

En Kenia conoce a un maratonista 60 años más joven que ella. El amor los sorprendió a los dos. Viajan juntos a fines de diciembre del 82 a Brasil, para que Soul Rotich, tal el nombre del joven keniata, participe en la afamada competencia San Silvestre. Pero una vez más,
la tragedia se ensaña con Isabel. En un gimnasio de Copacabana, mientras Soul entrenaba para la carrera, a un patovica de un club gay del Pan de Azúcar se le escapa una mancuerna de 25 kgs. que va a dar justo en la cabeza de Soul provocándole la muerte instantánea.
Enterada de la noticia, Isabel huye despavorida a su país natal donde se refugia hasta el día de hoy. Las últimas noticias dan cuenta de un posible romance con un guitarrista de flamenco… pero nada es seguro.

Lo cierto es que pocas escritoras han llegado al mote de diva, como sí lo hiciera Isabel.

   
         
           
    Express Atte XL    
   


Saturados de creatividad propia y ajena, motivamos a quienes nos acompañan en este camino sin asfaltar a participar.
Esto hace que, esta sección que invita a liberar tus pensamientos aunque carezcan de sentido, sea de este tamaño..

* Con láminas de telgopor se está manchando tu elevado enigma coexistencial…

* Me has dicho que tu esmalte es corrosivo y medular, como tu esférica lealtad absoluta…

* Llora, llora. Que el invencible se enternece si te ve con esa postura senil…

* Es un péndulo tu alma pero nada hará frenar mi tren en tu estación inhabitada y noble…

* Añoranzas del futuro prominente sólo harán descomponer nuestros sentidos.
Es verdad que tu madre te ha vuelto a preguntar por mi?

* Alguien se bebió mi adrenalina y está devolviendo con desidia y elocuencia un barco de migajas…

* Podrá torcer el rumbo tu navío de incertidumbres relamidas antes de chocar con sentimientos puros?

* El alfiler tiene fiebre por la ingesta de poderes obsoletos. A ver a cuántas millas dejarás tus pertenencias hoy…

* Me parece que está lloviendo en mi garita personal y las pestañas del ojo izquierdo se están besando…

* El repliegue por momentos se compensa en el pesaje ancestral de las comadres.

Sé breve y en un renglón derrama tu delirio para luego enviarlo a proyectolekem@proyectolekem.com.ar donde nadie lo leerá.

   
         
           
    Precoz Supremacía: “Niégame el Caldo Benefactor”    
   


Ahora que tenemos la ensaladera en nuestro poder, podemos disponernos a finalizar con estos actos de vandálicos rumores. No es cuestión de magnificar lo que acontece, pero de aquí a tres ratos, estimamos la llegada de los corchos que extrajeron al odioso pelafustán más engreido.

La furia del tucán colorado no se condice con su elegante reputación autoflagelada y preexistente.

Entonces ya será tarde para reubicarnos nuevamente, aunque redunde y no se inunde. Hay que aguantar la rebelión de las hormigas oxigenadas, más si en su afán por presentar la moda inglesa, traen soporte de calzones y estofado.

Pero es un poco incierto eso que se rumorea acerca de la huida de los pederastas protectores que,
en su gesta sólo conciben enharinar el féretro del mausoleo preferencial y malvivido.
Al diablo con diós y sus santos de reparto, venceremos con tirantes y caretas de más odio.
Abajo están esperando buitres vestidos con delesnable sport.

Habrá que ver quién se encargará de disparar las primeras bombas de crema adulterada….
(por Ante D)

   
         
           
    Efectos LKM    
   


Cada vez se encuentran más modificaciones en los lectores y en su entorno y muchos creen que es producto de leernos.
Así como están aquellos que han experimentado mejoras desde que ingresamos a sus vidas, también están los que no gozaron del mismo placer.
Aquí compartiremos todos los casos recibidos…

* Es curioso y llamativo pero no me queda más remedio que atribuir a Proyecto LeKeM el radical cambio experimentado por mi vida desde que  me decidí a ingresar al sitio. Todo me sale de mil maravillas y hasta he conseguido elevar mi cantidad de  glóbulos rojos y todo. (Lui)

* Desde la primera vez que loa leí hasta hoy, no necesité más lavarme los dientes y no sólo tengo un aroma exquisito, no tengo ni una caries! (Lelo)

* La primera vez que los leí fue un sábado y esa noche no pude besar a ninguna chica en los bailes del pueblo. Los leí por segunda vez hace cuatro meses antes de una cita a ciegas y la chica huyó despavorida. Pero el colmo fue lo que me sucedió hace quince días. No tuve mejor idea que leer la pasada edición antes de ir a jugar un partido de Rugby con los chicos de mi colegio que, uno por uno los catorce, hicieron un scrum conmigo en los vestuarios. Cuando pueda volver a sentarme den por seguro que no lo haré para leerlos! (Manu)

* Desde que clickeo con el pulgar en sus links, no me creció más la uña de dicho dedito, increíble!!! (Ema, 18 años)

* Fue un paulatino ascenso en mi economía desde la primera vez que los leí hasta esta última Edición y espero sigan presentándose de manera eterna o por lo menos hasta que llegue mi hora de abandonar ésta barca. (Calderón de la Ídem)

* A mi la verdad es que me importa tres pepinos si su presencia en mi vida produce algún tipo de alteración,  total la eutanasia no es legal el todo el mundo. (Eriberto)

Si notaste alguna variación en tu  vida producto del ingreso del sitio a la misma, compártela!

   
         
           
    La Nota de Color    
   



Aunque muchas veces el resultado puede llegar a ser trágico, el asunto de los jugadores compulsivos es un tema serio, a pesar de ser tratado en mi sección dentro de este sitio.
A decir verdad nosotros no creemos en las justificaciones inventadas por esa gente con una marcada debilidad para derrochar el dinero obtenido con el trabajo en tan sólo unas jugadas.
Sumado esto a la falsa ilusión de haber ganado alguna vez, cuando tarde o temprano esto sucede simplemente por una cuestión matemática y no sólo de azar.
Se logrará un mínimo triunfo que sólo hará incrementar la compulsión e incentivará la continuidad en este sueño imaginario.
Para terminar de cerrar la idea, vamos  a citar unos ejemplos.
Llegó tu cumpleaños número 32 y, según cuentan los expertos, le debes jugar a ese número durante tres días, en las quince quinielas existentes y hasta en la clandestina.
Los conocedores dicen que hay que hacerlo durante tres días seguidos para tener más efectividad, además de invirtuendo los números. Están los viciosos que también le juegan a la edad abandonada, también en todas las variantes mencionadas y de ese modo es que se van tres sueldos. Luego dirán que debes jugar al año en que naciste y cuando te quieres dar cuenta,
le has jugado a más de la mitad de números posibles.

La nota de Color: Mañana es mi cumpleaños pero no voy a decir cuántos cumplo, para que nadie le juegue y se gane mi parte!

(por Monkey Marco)

   
         
           
    Y punto.    
   


Esto fue todo, por esta vez. Si te gustó el sitio, recomíendalo a tu gente y si no te gustó, también….Hasta la próxima!!!

   
         
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